Distracción
Comencé a besarlo y besarlo, apegándome a su cuerpo, buscando un refugio en donde sabía que no iba a encontrar nada.
Y su voz inundaba mi mente. "Otra triste canción de amor", tal canto desesperado, con su típico tinte desconsolado, llamando con su voz a alguien que no quería escucharlo más.
Por mientras, yo lo besaba y besaba, queriendo escucharlo a él más que nada, al chico que nunca me miraba.
Mentira. Todo es mentira. Sí, soy tu distracción, hasta que ella regrese del tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario