Cierro mis ojos
Su voz queda grabada en mi mente. Se repite y se repite como una radio vieja sin control. Se repite y se repite, cada vez más agrietada por los recuerdos. Se repite y se repite, hasta alejarse sin que yo pueda rozarla con las puntas de mis dedos.
Suavemente, mi cuerpo se desintegra y mi mente queda con muchos signos de interrogación. Signos de interrogación que nunca van a terminar en un punto.
Caigo al fondo sin poder pararlo. No puedo detenerlo. Me precipito hacia allí sin poder hacer nada.
Me ahogo entre las aguas gélidas y me pierdo.
Aunque muchos ojos me busquen y muchas voces me llamen, yo...
Ya no existo dentro de mis pieles.
He desaparecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario