Últimos alientos
Desde un principio supimos
que la guerra estallaría.
Bajo tu primer ataque,
mis tropas desaparecerían.
Desde un principio supimos
que tú eras el que ganaría,
con todos mis ex-aliados
y con toda tu caballería.
Mis defensas eran escasas
con poco armamento en sus manos.
Y yo en mi fortaleza,
palpitaba cansado.
Por eso no me sorprendió
cuando invadiste mi territorio.
Destrozando todo a tu paso,
haciéndome pedazos.
Clávame el filo de la espada.
Vamos, no tengas miedo,
que mi vida ya estaba condenada,
solitaria y abandonada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario